BLOG AMALILI – EPISODIO 1
Estamos retomando este Blog que AMALILI ha creado con la intensión de que nuestro público pueda conocer más sobre el placer y las distintas formas en las que este nos puede ayudar a completar nuestro crecimiento como humanos.
Permítanme presentarme, mi nombre es Graciela Cruz, Gracci para los amigos, y he trabajado durante años en mi crecimiento como mujer, hija, amiga, y pareja, y parte de este proceso me ha permitido desarrollar programas como Simbiosis para la creación de espacios de crecimiento empresarial y Whole Soul un programa para compartir inspiración, amor, pasión y experiencias en ese camino de conocernos a nosotros mismos. Creo con toda sinceridad que solo los valientes nos atrevemos a mostrar nuestro proceso evolutivo con otros, es con esta intención en mente iremos compartiendo una serie de anécdotas que espero sean provechosas para usted o al menos entretenidas, como lo han sido para mí.
Existen muchos libros que ya se han escrito sobre las distintas formas de encontrarse a uno mismo, y los 87 pasos y 32 brebajes para lograr la felicidad, pero sin temor a equivocarme, si usted ha tenido la intención de seguir estas recomendaciones, en algún momento ha llegado a la conclusión, consciente o inconsciente, de que el camino de vida que cada uno recorre es distinto y es imposible dar una receta que nos pueda servir a todos, por lo que le recuerdo que estas son mis experiencias de vida que decido compartir con ustedes y no la receta para decodificar el secreto para una vida plena.
Como todos, vivimos en un mundo atiborrado de información, ideas y conclusiones a veces conflictivas con creencias que nos han inculcado, intentaré compartirles los conflictos en mi mente, las pasadas y las conclusiones con las que decido vivir.
MI VIAJE 37+ EN CAMINO A MI AMOR ETERNO.
Soy una enamorada empedernida y como tal suelo recaer mucho en pasadas formas de vivir, romantizando los lindos recuerdos y dando nuevas oportunidades a mis creencias infantiles del “y vivieron felices para siempre”. Sé que todos hemos estado ahí, algunos han salido más pronto que otros de ese torbellino conflictivo entre la mente inmadura que desea que todo sea lindo de una buena vez y la mente consciente que sabe que luego de una noche loca toca lavar las sábanas. En mi caso, osciló constantemente en un conflicto entre la sobrevaloración de tener una pareja versus la importancia de ser independiente y responsable de mis emociones, llevo los últimos 18 meses buscando un equilibrio entre estas 2 ideas, lo que me lleva en períodos a declarar un rotundo NO sobre la oportunidad de compartir con una persona y deleitarme en la facilidad con la que los objetos mecanizados pueden lograr en cuestión de minutos el desahogo de mis necesidades (este espacio publicitario es patrocinado por AMALILI 😉 ).
Mis últimas experiencias me invitan cada vez más a asimilar la idea de que no todos los seres humanos tendremos una pareja, y no por cuestiones matemáticas, de preferencias o belleza, sino por temas de madurar, ceder, incondicionalidad y demás elementos que ya tienen que ver con la interacción; pese a ello, hace 2 semanas conocí un hombre, de esos que me mueven el piso, más alto que yo, lo cual no es tan difícil considerando que apenas levanté metro y medio de la tierra, con rasgos físicos considerablemente atractivos, con alguna experiencia de vida que se reflejaba en sus ojos capaces de ver más allá de mi maquillaje, sus manos fuertes pero dispuestas a atenderme como una princesa…. la princesa que soy y que al empuñarlos denotaban una hermosa fuerza de esa que se ve en alguien que ha trabajado por obtener lo que tiene, sin menospreciar ese sonido craquear de sus rodillas, pues… nadie lo puede tener todo al mismo tiempo… en su caso, aunque su acumulada juventud me es bastante atractiva, fue el fugaz coqueteo (mío) y la linda y tímida recepción de esta por parte de él, la que en cuestión de minutos me llevó a pensar en lo lindo que sería despertar abrazada por él.
Luego de un par de oportunidades de conversar con él, intercambiar ideas, retroalimentaciones de temas varios, recomendar canciones, hacernos chistes, burlas y apreciaciones; tuve la lamentable pero reveladora exposición de que mi nuevo novio imaginario estaba casado y comprometido con su familia para esta y las siguientes 20 encarnaciones. Con algo de tristeza, muchísima decepción por otra relación imaginaria fallida y un poco de mayor grado de envidia por su esposa, seguí procurando conocer más a este caballero que me tenía encantada con toda su exposición de rareza… la cual, a su vez, de alguna forma me parecía familiar.
Parte de mi mente no ha podido dejar de pensar en lo agradable que sería experimentar lo que unas manos tan fuertes podrían estrujar de mi cuerpo, y la otra parte de ella piensa en lo provechoso que ha sido conocerlo y hablar con alguien que realmente me escuche y se interese en las cosas que me inspiran, retomar conversaciones de días anteriores y recibir nuevas ideas. Creo que los elementos que me atraían a él, aparte de su muy particular olor y forma de presentarse, fueron: su fuerza para expresar sus ideas, determinación para hacer por convicción cosas que nadie está dispuesto a hacer por temor al tiempo que esto le puede tomar y notoria pasión por lo que hace. Tengo que confesar que mi psiquiatra diría que esos elementos que nos atraen de otras personas son pequeños atisbos de energía que vive en nosotros mismos y un reflejo la propia belleza que llevamos dentro, así que… para que sepan va… no lo dije yo.
Considerando todas las palabras que he compartido con esta persona, me doy cuenta de lo lindo que es ser visto y apreciado, sin duda, esa es la parte más bonita de enamorarse, encontrarse en los ojos de la otra persona, y disfrutar de las acciones desmedidas que ambas partes procuran para agradar a quien uno considera merecedor de toda la belleza. Momentos como este me hacen ver la importancia de tener una pareja, luego recuerdo todas las veces que he tenido parejas físicamente estimulantes y altamente desconectadas del resto de mi ser, y se me pasa el romanticismo con mayor facilidad 😊.
Quiero aclarar que todo esto no se trata de algún tipo de campaña contra los hombres, sino una reflexión que en mi vida cada vez cobra más fuerza, no voy a encontrar en una sola persona todas las cosas que deseo tener en una pareja, claro que esta conclusión me causa un grado de decepción, y digo decepción porque fui criada en medio de boleros y canciones que hablan de esa super persona con la capacidad de darte alimento con un beso y refugio con una sola mirada. Yo decido dejar de anhelar esa persona en mi vida, y de alguna forma convertirme en esa persona y decido agradecer por la fortuna que tengo en muchas personas en mi vida que se han convertido en bálsamo para mi corazón, ancla, viento y faro para mis pensamientos según sea necesario, entrenadores, porristas, mentores y así sucesivamente. De cada una de estas personas decido recibir el amor que me pueden ofrecer con las cualidades que solo ellos tienen y así, en medio de mi multitud de amigos, decido ser mi propio Dr. Frankenstein y fragmentar mi pareja en estas hermosas personas que me rodean, y con todas las personas que deciden regalarme la oportunidad de conocerlas. A todas las personas en mi vida, GRACIAS, gracias por aportar en mi vida y mostrarme lo linda y especial que soy, porque ustedes lo son para mí.
No sé si he logrado convencerte de leer hasta esta parte, pero si lo logré te cuento que ¡estás participando en la rifa de una camioneta del año!!! Jajaja son pajas.